9/2/11.-  Un día de agosto de 1922,el padre ROMOLO PINNISI, director disiplinar del seminario seráfico de San Giovanni Rotondo, en la presencia de    los pequeños seminaristas, entabló el siguiente diálogo con el Padre Pío.

             -Padre Pío, te veo muy sufrido, te duelen tus llagas?

            -Cuando tu tienes una herida o una llaga,  te duele? sientes dolor? Ahora piensa que yo  tengo cinco llagas y que llagas.

            -Entonces dame un poco de tus sufrimientos, así se sufre menos.

            -Esto nunca soy celoso de mis sufrimientos.

            -Padre Pío todos los seminaristas  quieren aliviarte el peso de la cruz, por qué no pides       al Señor que reparta entre todos un poco de tus sufrimientos.

            - No reparto con nadie mis preciosas joyas.

             El PADRE PIO había aprendido que los sufrimientos son útiles  para purificarse, para dominar el orgullo, hacerme más sensible a  los sufrimientos de los demás y, a estar más cerca del  Señor.

continua...........................piñacolada