Todo santo ha tenido que sufrir mucho moral y físicamente. Estos sufrimientos lo purifican,y le encienden cada vez más el amor de DIOS.
En una carta que escribió el PADRE PIO en junio de 1913 leemos: " ...el Señor me hace ver como en un espejo,que toda mi vida será un martirio..."
El 20 de septiembre de 1912, escribe: "...sufro y sufro mucho...pero no deseo para nada que mi cruz sea aliviada, porque sufrir con Jesús es muy agradable. Al contemplar la cruz en los hombros de Jesús, me siento más fortificado y exulto de santa alegría..."
A una hija espiritual le dijó: "...el sufrimiento es mi pan de cada dìa, es mi dulzura. Sufro cuando no sufro. Las cruces son las joyas del esposo y de ellas soy celoso. Ay de aquél que quiera meterse entre las cruces y yo..."
En algunos momentos decía: "...Señor ya no puedo más, ya no puedo más. Ya no tengo fuerzas para aguantar. Ven Señor a librarme...". Pero luego se arrepentía y clamaba: "...no Señor, no me hagas caso. Al contrario, aumenta mis sufrimientos. Dame también los sufrimientos de mis hermanos...".
Continua..............................................................................................piñacolada

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados