HORA VZLANA 5:45PM.,30/12/09 Quien participara en la celebración eucarística    del Padre Pío, no podía quedar tranquilo en su pecado. La santa misa elevaba a todos los presentes en el misterio de DIOS, que no dejaba en paz a quien vivía lejos de él.

                     Después de la santa misa, el Padre Pío se sentaba en el confesionario, para administrar   la misericordia de dios a los arrepentidos. Empezaba con los hombres hasta las 9 am de 9a.m. a 11:30, era con las mujeres. En la tarde estaba a disposición  de todos, pero dando preferencia a los hombres porque decía: "son los que más lo necesitan".

                     Siendo muchos los que querian confesar con el Padre PÍO, se pensó en poner orden hasta donde fuera posible.

                      En honor a esta orden algunos para poder confesarse debían esperar su turno, hasta 3 o 4 días. Muchos iban a San Giovanni Rotando, no para confesarse, sino por curiosidad o para reirse.

                            Próxima entrega anécdotas en el confesionario.

                                                                                                                                    piñacolada